Sunday, September 09, 2007

Después de mucho tiempo, a pesar de que en los medios electrónicos dicho concepto no exista verdaderamente y de que yo, por recomendación de un argentino de los grandes, no use reloj para no ser yo la regalada, vuelvo a hacer presencia aquí, en mi bitácora electrónica.

Y vengo precisamente a vaciar algunas de las reflexiones que han estado rondando mi cabeza todas las noches desde que supe que me habían aceptado en la Maestría en Lingüística Aplicada de la UNAM y que, para desgracia de Jovic, recito de memoria en sueños. Él se ha ofrecido para ser mi amanuense y escribir una tesis basada en mis sueños lingüísticos, pero temo que mis alucinaciones son apenas suficientes para una notita que nos sirva a mi único lector y a mí para seguir madurando la postura que hasta ahora nos hemos formado: el respeto al español.

Ahora que estoy en Lingüística Aplicada ya no puedo continuar con la misma aseveración de antes: el español (ganas no me faltan de escribirlo con mayúscula) es la mejor lengua que conozco. No puedo seguir con ese pensamiento porque la Lingüística –a diferencia de la Gramática– pretende un trabajo descriptivo, no prescriptivo, y por eso mismo no hay nada mejor que nada, simplemente así son las cosas. Es decir, la postura del gramático es ”así debe decirse”, mientras que la del lingüista es “así se dice”. Para el lingüista no es más valioso quien utiliza viste que quien usa vistes.

Mi postura anterior (y la actual, pero chitón) estaba fundamentada ante varias observaciones que he hecho sobre el español en comparación con otras lenguas. Vale la pena mencionar algunas y decir que cada una de ellas necesita una nota aparte, que ya iremos construyendo.

1. El español tiene sujeto omiso (es decir, la oportunidad de eliminar el sujeto de la oración). Esto es posible gracias a las conjugaciones verbales, que dejan clara la persona gramatical que realizó la acción. La oportunidad que nos da nuestro idioma es maravillosa, porque podemos decir “está lloviendo”. En otros idiomas, como el inglés y el francés, el sujeto es obligatorio (al menos en el habla formal, en el caso del inglés), lo cual impide que en oraciones con verbos impersonales (como llover o nevar) se elimine el sujeto. Esto significa que en inglés necesito decir “it is rainning” (eso está lloviendo) y en francés “il pleut” (él llueve). La lógica gramatical nos permitiría entonces preguntar qué o quién llueve pues, insisto, hay sujeto. What rains? Qu'est-ce qu'il pleut? ¡Nada, no llueve nada! No podemos decir que las nubes llueven o que el cielo llueve, a menos que hablemos de literatura, de poesía.

2. Las mismas conjugaciones verbales, que nos dan una gama enorme de posibilidades, como la anterior.

3. La diferencia entre ser y estar, que no es lo mismo ser bueno que estar bueno. No me imagino usar el mismo verbo para decir que soy lenta y que estoy en México. En inglés, a veces se usa ser para tener (soy 25 años de edad, por ejemplo).

4. El inglés, el francés y el portugués usan el verbo tener como auxiliar, mientras que en español tenemos haber (en portugués existe también, pero se usa más ter).

Sin embargo, resulta fácil decir desde nuestro lado de la historia que nuestro idioma es mejor. Los suecos podrían afirmar lo mismo porque en su lengua existe una palabra distinta para cada miembro de la familia dependiendo si es del lado paterno o materno. Así, abuelo paterno se dice farfar (de mi padre el padre, digamos), y abuelo materno morfar (de mi madre el padre), y lo mismo sucede con todos los familiares (Ávila, 1998: 44). Las tribus amazónicas consideran el portugués como una lengua pobre ya que tiene sólo una palabra para nombrar el color verde, y usa adjetivos para describir los tonos. La diferencia está en que ellos no ven los tonos de verde como tonos (como nosotros: verde botella, verde bandera, verde soldado, verde limón...), sino como colores distintos (Ávila, 1998: 43).

Es simplemente una diferencia de perspectivas. En español, los seres humanos tenemos veinte dedos, mientras que en inglés, en francés y al parecer en alemán, tenemos diez dedos-de-la-mano y diez dedos-del-pie (en inglés, toe; en francés, orteil, y en alemán, Zehe). ¡Pero si los seres humanos somos iguales aquí y en China! Sí, pero no vemos las cosas de la misma manera ni aunque vivamos en la misma casa y provengamos de la misma familia, ya sin tener que hablar de China. ¿Cuántas veces nos ha pasado que traemos alguna prenda que, según nosotros, es de cierto color, y alguien nos dice que es de otro? A mí me pasa mucho con un suéter que, a mis ojos, es naranja, y a los de mucha gente es rojo.

Dicha diferencia de perspectivas parece partir de la realidad que viva cada comunidad lingüística, de las necesidades que ésta tenga y de su cultura. Ya Walter Benjamin dijo en Die Aufgabe des Übersetzers que todas las lenguas formaban parte de una lengua pura, que comparó con un jarrón dentro del cual se encontraba la realidad, pero que ese jarrón se había roto, y entonces habían quedado los pedazos, o sea las lenguas, que sólo tocaban a la realidad en uno de sus puntos, pero ya no la contenían.

Hace poco di el primer curso de Español para Extranjeros a dos sudafricanos. Estaban impresionados de la cantidad de palabras que tenemos para hacer referencia a comer algún guisado con tortilla: taco, si la tortilla está suave y hecha un rollito que contiene al guisado; quesadilla, si la tortilla está suave, doblada a la mitad y tiene el guisado en medio; burrito, si la tortilla es de harina (de trigo, porque todas las tortillas son de harina) y está doblada en tres; tostada, si la tortilla está frita (y dura) y tiene el guisado encima.

Concluimos entonces que hay una relación bilateral entre la lengua y la realidad, pues hay diez fingers y diez toes en inglés tanto porque lo ven así como porque existen las dos palabras para poder hacer la diferencia. De eso trata, precisamente, la Hipótesis Sapir-Whorf. Ya no nos metamos en cuestiones de lo que fue primero, si el huevo o la gallina (si el pensamiento determina el lenguaje o viceversa). Sólo digamos que la realidad de una comunidad lingüística y su idioma van de la mano.

¿Por qué entonces superponer otro idioma a nuestra realidad? ¿Por qué insistimos en nombrar en otra lengua nuestra realidad, si esa lengua no pertenece y, por tanto, no alcanza nuestra perspectiva? Intentaré ser más clara. ¿No han oído a alguien decir algo así: “apliqué para una posición en esta corporación”? Esto es extremadamente común en el lenguaje empresarial. El insight de la empresa... Hace poco me mandó mi hermano una foto de su oficina en Blockbuster: decía Administration en la puerta. Más allá de sustos y purismos, si empezamos a meter el inglés en el español, llegará el momento en que nuestra realidad sea la misma de los países anglófonos o en que nuestro idioma no exprese nuestra realidad.

Otro que he observado muy frecuentemente ahora, y que me niego a adoptar: buen día, buena tarde, o buena noche. Ya si tengo suerte, oigo que tenga buen día. Eso viene de have a good day. En inglés se desea un solo buen día. Deseo que tengas buen día hoy que nos vimos. En español, somos mucho más generosos con eso: buenos días. Muchos buenos días, no sólo el que nos vimos. Y sucede algo similar en la despedida: bye. Confieso que yo misma digo esa palabra para despedirme, y estoy intentando quitármela. No por otra cosa más que porque en español el deseo me parece hermoso: adiós. Vaya usted con Dios. ¿No es acaso un buen deseo?

Siempre me hace feliz que los hispanoparlantes podemos disfrutar aún de la obra literaria cumbre en español sin traducciones al mismo idioma. Todavía somos capaces de leer y disfrutar el Quijote como fue escrito originalmente. En inglés y en francés, al menos, las obras en el idioma antiguo se traducen al moderno, lo cual hace pensar que ya no es el mismo. Insisto, no es purismo. Que nuestro idioma evolucione como deba evolucionar, pero no colaboremos con que en esa evolución se empobrezca. En 1984, George Orwell hace un apartado sobre la Neolengua, que se caracteriza por la falta de palabras, de sintaxis, y de muchas otras cosas. Presenta esta Neolengua como una forma de control del gobierno (el Gran Hermano, que nos da mucha risa en la tele) sobre el pueblo. ¡Lo que impedía la Neolengua era el pensamiento! En esa misma línea, creo que si usamos otro idioma en nuestra realidad, perderemos ésta última. Por eso sea bienvenida la palabra bitácora para blogger o blog y entrega para post. Una vez más, que evolucione el español, pero que en la medida de lo posible la influencia de los demás idiomas sirva para enriquecerlo, para llenar vacíos léxicos, para dar más posibilidades gramaticales, no para limitar el pensamiento.

Ahora, también es necesario aclarar que antes de cuidar la influencia dañina del inglés u otro idioma en el español, debemos cuidar nuestro español solito. Me da muchísima tristeza notar que destruirlo está de moda. Desgraciadamente, la tecnología nos ha servido para darle en la torre a nuestra lengua. Vemos al correo electrónico como una excelente oportunidad para reducir nuestro vocabulario (si acaso podemos llamarlo así), en vez de pensar en él como una posibilidad de regresar a la costumbre de escribir cartas. El siguiente párrafo es un correo de una alumna mía que me ofrece disculpas por no entrar a una clase. Miren cómo se dirige a sus maestros:

HOLA LUZ E

COMO TAZ OYE BUEN ANTES QUE NADA FELIZ DIA DEL MAESTRO!!! Y MIL DISCULPAS

POR NO ENTRAR HACE 8 DIAS ME DIJO ARI QUE TE EXPLICO LA RAZON Y ES LA VERDAD

ME SENTIA MUY MAL TRAIA BRONCAS ME DOLIA MUXO LA KBEZA Y PARA REMATAR ME

MACHUQUE MUY FEO EN LA KFE ESE DIA CON UNA SILLA Y SALI A CONSEGUIR HIELO Y

UNA POMADA XQ EN LA KFE NO TENIAN Y ME DOLIA MUXO MUXO POR ESO NO ENTRE Y

GABY ME HIZO FAVOR DE ESTAR CONMIGO LA NETA NO TENIA KBEZA PARA NADA GRAX A

DIOS TODO SE ARREGLO Y EL LUNES NO TE VI EN LA ESCUELA Y QUIERIA DECIRTELO

PERSONALMENTE PERO PS NO SE DIERON LAS CIRCUNSTANCIAS PUES NO TE VI Y PS

ESTO QUE TE PIDO ES EL JUEVES ESTE CORREO POR SI NO TE VEO MAÑANA EN LA

ESCUELA, EN FIN QUERIA PEDIRTE PERMISO PARA VER SI PODIA FALTAR OTRA VEZ

ESTE JUEVES ( YA ME PUSE AL CORRIENTE DEL OTRO JUEVES ) ES QUE A MI PRIMA DE

TOLUK LE ENTREGARAN SU TITULO ( SE GRADUA DE ADM.) Y ENTONCES QUERIA VER SI

DE NUEVO PUEDO FALTAR A TU CLASE PROMETO YA NO FALTAR MAS PERO SE ME

PRESENTARON ESTAS SITUACIONES TE PREGUNTO PORQUE SI HABRIA PROBLEMAS CON MIS

FALTAS??? MEJOR NO VOY A TAL CEREMONIA POR ESO MI CORREO PARA VER QUE ME

DICES ESPERO TU RESPUESTA Y FUE EL UNICO MEDIO QUE ENCONTRE PARA EXPLICARTE

ESTAS SITUACIONES EN FIN ESPERO A TU RESPUESTA PARA VER SI VOY O NO A LA

GRADUACION, SALUDOS Y GRACIAS X LEER ESTO BYE BYE

ATTE

No queda más que ponerse a llorar. ¿No se supone que el fin de cualquier lenguaje es la comunicación? ¿Por qué nos gusta ser tontos, hacernos tontos? Lo peor es que esto no es lo peor que he visto. Imagínense los textos del Messenger y de los mensajes de celular. En 1984 imponían la Neolengua. A nosotros nadie nos impone estas aberraciones.

1 comment:

Patricia said...

"Ahora que estoy en Lingüística Aplicada ya no puedo continuar con la misma aseveración de antes: el español (ganas no me faltan de escribirlo con mayúscula) es la mejor lengua que conozco".

Bueno, al menos ya sabes que no deberías pensar de esa manera. No creo que los idiomas puedan clasificarse en una escala de mejor a peor, pues no existen parámetros objetivos que nos permitan establecer una comparación de este tipo. Ninguna lengua es mejor que otra, sino que cada una tiene sus propios recursos para cumplir con la función de comunicar. Algunos idiomas pueden ser más complejos en ciertos aspectos, pero eso no implica que sean mejores o peores, sino que como tú misma dices: "simplemente así son las cosas".

Dudo que las características del español que mencionas sean únicas de nuestro idioma; de hecho, comparte algunas con el portugués. Sin embargo, es la combinación de todas esas características la que hace al español tan rico y especial.

"Dicha diferencia de perspectivas parece partir de la realidad que viva cada comunidad lingüística, de las necesidades que ésta tenga y de su cultura".

Exacto, cada cultura tiene necesidades diferentes y con base en ellas moldea su idioma para adaptarlo a su contexto (y en ocasiones, es el contexto el que se adapta al idioma).

"[...] pero que ese jarrón se había roto, y entonces habían quedado los pedazos, o sea las lenguas, que sólo tocaban a la realidad en uno de sus puntos, pero ya no la contenían".

Nunca estuve de acuerdo con eso de que las lenguas sólo tocaban a la realidad en uno de sus puntos, pero no pienso discutir eso aquí porque me llevaría demasiado tiempo.

"[...] si la tortilla es de harina (de trigo, porque todas las tortillas son de harina)".

Me encanta cómo llamamos a los dos tipos de torilla: de harina y de masa. Todas las torillas son de masa de harina, pero la diferencia radica en los ingredientes: trigo o maíz, ja, ja, ja. Sin embargo, nosotros sabemos que las de "harina" son de trigo y las de "masa" son de maíz.

Y ya que hablamos de tacos, que alguien me explique de dónde sacaron la idea los estadounidenses (y, por ende, el resto del mundo) de que los tacos son hechos con tostadas deformes en lugar de torillas normales. ¿Acaso quisieron hacer una quimera de taco + quesadilla + tostada? Francamente no entiendo de dónde sacaron sus "tacos piratas".

"¿Por qué entonces superponer otro idioma a nuestra realidad? ¿Por qué insistimos en nombrar en otra lengua nuestra realidad, si esa lengua no pertenece y, por tanto, no alcanza nuestra perspectiva?"

Totalmente de acuerdo. El inglés es un virus infeccioso que está invadiendo nuestro idioma a gran velocidad. El problema, según lo veo yo, es que no es sólo el idioma el que nos está invadiendo, sino también la cultura. Lo peor del caso es que mucha gente ya siente más natural decir "aplicar" que "solicitar", por poner un ejemplo. En la mayoría de los casos, el utilizar el término correcto en español no implica ser puristas, sino lo que somos: hispanohablantes. Y como hispanohablantes que somos, debemos cuidar nuestra lengua, o ya por lo menos no destruirla. Prácticamente todos mis contactos del MSN se sorprenden cuando ven mis mensajes bien escritos, con palabras completas y signos de puntuación, cuando en realidad debería ser al contrario, ¿o no?

Ahora que mencionas la evolución del español, me dieron ganas de investigar las tasas de evolución de varias lenguas comparadas con la nuestra. ¿Sabes de algún estudio al respecto?

Y respecto al correo de tu alumna... Sin palabras.

Apatas (sí, así me despediré de ahora en adelante).

--Patas